
Tenía que llegar un día, y es hoy. El 21 de enero saltará a los libros de historia económica como el del gran crack de la burbuja inmobiliaria y financiera, como 2001 lo fue de la burbuja tecnológica.
Frente a los apocalípticos de siempre, sólo hay que recordar que hay un problema de financiación, no de producción, con lo que no estamos ante el fin del capitalismo o algo parecido, sino de otra crisis cíclica. Los paralelismos con 2001 son varios:
1.Se ha hundido el mercado entero, sin hacer distinciones por sectores, aunque el oprigen de la crisis está en un sector concreto. Ese sector, contra lo que pueda parecer, no es el inmobiliario. El sector al que se le han de subir los colores es el bancario-financiero, que ha sostenido hasta hoy unos niveles de crédito que eran totalmente absurdos para el sentido común.
2.Se ha seguido un modelo "bola de nieve", en el que no ha sido una única notica la que ha desatado el pánico, sino la acumulación de malas sensaciones y aquello de "voy vendiendo por si acaso...".
3.Como todas las crisis, se recuperará, especialmente en bolsa, que tiene la virtud y el defecto de exagerarlo todo. Yo no he vendido mis acciones, y si dispusiera de capital, mañana sería el momento de comprar.
Y bienvenidos a la segunda crisis económica del siglo XXI.
2 comentarios:
Yo me equivoqué pero de los errores se aprende. Compré algunas participaciones la semana pasada trangrediendo una de mis reglas: compra con la bolsa barata pero sólo cuando veas la corrección. Me imaginé un valle y anticipé a la correción y la corrección no llegó. Mal hecho pero lección aprendida. Si tuviese dinero compraría, como dices, pero sólo cuando empiece a ver que el rebote es real.
Tienes toda la razón. Pero a ver quién se atreve a decir dónde empieza el rebote real... Por cierto, muy interesante tu post sobre el puente del AVE, a mí también me encantan las infraestructuras, aunque no tengo ni idea de ingeniería... ;-)
Publicar un comentario en la entrada